Seleccionar página
Si es así, este artículo es para ti. Si dijiste NO, quizás al leerlo empieces a celebrarlo

El día de Acción de Gracias, o Thanksgiving en inglés, es una de las fechas que más me encanta celebrar desde que vivo en Estados Unidos (¡ya 20 años!). Su significado me hace hacer un alto positivo para evaluar mi vida en términos de bendiciones, logros, y experiencias vividas durante un año. Pero antes de regalarte tres ejercicios basados en la psicología positiva para que tengas un día de Acción de Gracias de otro nivel, déjame que te comparta un poquito de la historia detrás de esta fiesta tan linda.

En septiembre de 1620, un pequeño barco llamado Mayflower partió de Plymouth, Inglaterra, con 102 pasajeros: una variedad de separatistas religiosos que buscaban un nuevo hogar donde practicar libremente su fe y otras personas atraídas por la promesa de prosperidad y propiedad de la tierra en el Nuevo Mundo (Estados Unidos). Después de una travesía traicionera e incómoda que duró 66 días arribaron a la península de Cape Cod. Un mes después, el Mayflower cruzó la bahía de Massachusetts, donde los peregrinos, como se les conoce comúnmente, comenzaron el trabajo de establecer una aldea en Plymouth. 

Durante ese primer invierno brutal, la mayoría de los colonos permanecieron a bordo del barco, donde padecieron hambre y fueron expuestos a enfermedades contagiosas. Solo la mitad de los pasajeros y la tripulación originales del Mayflower vivieron para ver su primera primavera en Nueva Inglaterra. En marzo, los colonos restantes se trasladaron a tierra, donde recibieron una asombrosa visita de un nativo americano Abenaki.

Varios días después, regresó con otro nativo americano, Squanto, un miembro de la tribu Pawtuxet que había sido secuestrado por un capitán de barco inglés y vendido como esclavo antes de escapar a Londres y regresar a su tierra natal en una expedición exploratoria. Squanto enseñó a los peregrinos, debilitados por la desnutrición y las enfermedades, cómo cultivar maíz, extraer la savia de los arces, pescar en los ríos y evitar las plantas venenosas. 

En noviembre de 1621, después de que la primera cosecha de maíz de los Peregrinos tuvo éxito, el gobernador William Bradford organizó una fiesta de celebración e invitó a un grupo de aliados nativos americanos de la incipiente colonia, incluido el jefe de Wampanoag, Massasoit. Ahora recordado como el «primer Día de Acción de Gracias» de Estados Unidos, aunque los peregrinos mismos pueden no haber usado el término en ese momento, el festival duró tres días. 

Durante la Revolución Americana, el Congreso Continental designó uno o más días de acción de gracias al año, y en 1789 George Washington emitió la primera proclamación de Acción de Gracias del gobierno nacional de los Estados Unidos; en él, exhortó a los estadounidenses a expresar su gratitud por la feliz conclusión de la guerra de independencia del país y la exitosa ratificación de la Constitución de los Estados Unidos.

Hoy en día se celebra el día de Acción de Gracias para agradecer por todas bendiciones recibidas durante el año, aunque muchas personas se quedan solo en el menú de la cena. No me tomes a mal, me encanta toda la comida típica para ese día, empezando por el pavo que ya tengo cuatro años haciéndolo en casa con “recetas de familia” que me han regalado mis amigos “gringos”  (siento si por aquí hay alguien vegetariano), el puré de batata con marshmallow, y el pie de auyama. Pero la invitación que te haré a través de estos tres ejercicios de psicología positiva es para que subas tu vibración en este año que ha sido tan retador para el mundo. 

Ahora sí, aquí van:

  1. Llama a 5 de las personas que fueron más importantes en tu crecimiento personal durante este año. En psicología positiva esto se llama Actos de Apreciación Aleatoria. Durante esa llamada- preferiblemente por video llamada- simplemente exprésale tu agradecimiento por una cosa en especial. Sé tan específica como sea posible. Esto causará un impacto en la autoestima de ambas (ambos) y solidificará su relación. Agradece tener a alguien a quien agradecer.  
  2. Escríbete una carta de agradecimiento personal y prométete a ti misma ser 5% mejor que el año pasado. Esto hará que cada día seas más autentica y con ello vivas una vida más congruente con los deseos de tu alma. Te maravillarás de las aventuras que vivirás. Agradece la oportunidad de ser mejor cada día. 
  3. Contribuye con una causa social a través de una donación. Puedes patrocinar una cena de Acción de Gracias para indigentes, o puedes llevar ropa a un lugar para los más necesitados. Si tienes hijos, inclúyelos en esta actividad para que les enseñes lo que no se aprende en otro lugar sino en el seno familiar: el amor incondicional. Agradece por tener tanto que al compartirlo multiplicas tu bienestar.  

Te deseo un hermoso día de Acción de Gracias. Yo desde aquí te agradezco infinitamente el acompañarme por aquí.

Hasta la próxima, 

Dr. G